Amar es algo más que una receta para el laboratorio semioculto del alma; y no es sólo reír la misma risa, sino llorar también la misma lágrima.
Amar viene de cielo y es un átomo el cielo ante la amada; es la metamorfosis de la semilla en árbol con un olor a lluvia sobre la tierra árida.
Amar es más que un libro pero es menos, a veces, que una sola palabra; es una dependencia independiente para enraizar dos sueños en una misma almohada.
Amar es un sinónimo de verbo cuando el infinitivo conjuga la esperanza; y es conversar con Dios desde un púlpito hecho con riscos de montaña.